La madre de todas las batallas

Cuando salí del liceo comencé de inmediato a trabajar. No pude seguir estudiando, claro, pues como muchas familias chilenas, el dinero no alcanzaba para eso, y debíamos comenzar a generar recursos para subsistir. Al terminar mis estudios secundarios salí con el título de técnico en construcciones metálicas, comencé trabajando en un taller, y gracias a un arduo trabajo me pude independizar y así salir adelante.

Yo cuento siempre mi historia con orgullo, pero creo que las nuevas generaciones merecen más oportunidades para elegir el camino que desean recorrer en la vida, y no tomar la única opción que va quedando. Por lo mismo, los chilenos necesitan más facilidades y más opciones para acceder a la educación superior. A medida que pasa el tiempo el mundo laboral es cada vez más competitivo, y sin estudios es muy difícil conseguir un trabajo con una remuneración digna.

El proyecto de ley firmado por el Presidente Sebastián Piñera nos entrega una real opción para que el acceso a la educación superior sea más igualitario y podamos tener una mayor cobertura con  mejores condiciones. Propuesta que se suma a la acción de aumentar la gratuidad hasta el 70% de las familias más vulnerables y, algo muy importante, el derecho a la sala cuna.

Este nuevo proyecto busca reemplazar al Crédito con Aval del Estado (CAE) y al Fondo Solidario; el primero, el gran dolor de cabeza de los profesionales, que se ven endeudados por años, y muchas veces no tienen cómo pagar este crédito que, si bien en algunos casos ha sido una opción, nunca fue una solución definitiva para un tema tan importante como es la educación.

Tal como dijo el Presidente en alguna oportunidad “esta es la madre de todas las batallas”, y el Sistema de Financiamiento Solidario (SIFS) viene a ser frente en esta lucha por lograr una mejor educación, a cargo del Estado y con condiciones que contemplan el pago del crédito en un plazo no superior a 15 años, y no excediendo el 10% de los ingresos en cada cuota, entre otras. Quedan cosas pendiente. Sí. Y debemos seguir dando la lucha para salir triunfantes y los chilenos puedan acceder sin discriminación a la educación superior.

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